Casi todos acudimos con regularidad a la medicina preventiva, visitamos al dentista, al oftalmólogo o al médico de cabecera para evitar posibles problemas o detectarlos cuanto antes. El visitar un centro de fisioterapia en Cáceres también puede pasar a formar parte de nuestra rutina saludable y mejorar así nuestra calidad de vida.

La labor preventiva de la fisioterapia está recogida en España desde 2003, en la Ley de ordenación de las profesiones sanitarias. Es la falta de costumbre y el desconocimiento de esta función lo que hace que no nos planteemos ir al fisioterapeuta si no es para solucionar alguna lesión, bien por iniciativa propia o por consejo médico o de nuestro entrenador deportivo.

Ir a un centro de fisioterapia en Cáceres a pasar un reconocimiento puede servir para detectar problemas latentes y ayudarnos a corregir determinados hábitos, los cuales, si no se corrigen a tiempo, pueden convertirse en lesiones cuyo tratamiento es más complicado al cabo de los años. Los profesionales que allí se encuentran analizan nuestra postura, tensiones musculares y otros factores; a partir de los cuales pueden descubrir vicios posturales, errores que cometemos en nuestro día a día en comportamientos tan cotidianos como levantar un peso o portar un bolso o una mochila. Incluso la forma en la que colocamos la espalda mientras utilizamos el teléfono móvil puede convertirse en un problema.

Dolores que forman parte de nuestro día a día y consideramos como cosas de la edad o cuya solución damos por imposible quizá puedan terminar simplemente con un diagnóstico y un posterior mantenimiento rutinario por parte de un fisioterapeuta de confianza; lo que tratamos de ser cada día en IMC Fisioterapia. Al fin y al cabo, somos un complejo sistema de huesos y músculos con muchos kilómetros de rodaje al que de vez en cuando no le viene mal pasar por el taller.