Si tienes cualquier malestar muscular o tensional en tu cuerpo, deberías vivitarnos. En nuestra clínica de fisioterapia en Cáceres te proporcionamos una atención individualizada de alta calidad en función de las necesidades que presentes.

Te habrás fijado que cuando nos lesionamos o nos duele algo siempre hay alguien que nos recomienda calor, y sin embargo otros recomiendan frío. ¿Qué se debe hacer en cada caso? El frío se aplica situaciones en las que la lesión acaba de producirse o durante la fase inflamatoria, es decir, como mucho durante los 3 primeros días después de una lesión. Puedes meter varios cubitos de hielo en una toalla, unir los extremos y golpearla para machacar el hielo. Así lograrás no quemarte con el frío y el hielo se adaptará de forma propicia al lugar de la lesión. Con tres aplicaciones de 10 minutos al día será suficiente. Con el hielo se reduce la inflamación y evitas que se acumulen sustancias oxidativas y la muerte de las células que se encuentran cerca de la lesión. Se puede aplicar a rotura de fibras, golpes, esguinces, fracturas, tendinitis, luxaciones, etc. 

El caso del calor se aplica siempre que haya pasado la fase inflamatoria, y el tiempo de aplicación será de aproximadamente 20 minutos. Con el calor estamos produciendo un aumento de sangre en la zona, una disminución de la presión arterial y un efecto sedante, debido a la relajación muscular. Puedes utilizar mantas eléctricas, sacos de semillas, fangos, parafina, etc. Se aplica en caso de contracturas, mala postura, lesiones por esfuerzo, rigidez, etc. 

En IMC fisioterapia somos especialistas en el tratamiento de lesiones con frío o calor, por lo que si tienes cualquier tipo de molestia lo mejor es que nos consultes. 

Visita nuestra clínica de fisioterapia en Cáceres y mejoraremos tu salud.